El CREC celebra la jornada final de presentació del projecte Interclúster “Licencia social en los proyectos de transición ecológica”, una iniciativa desarrollada conjuntamente con el Clúster Bioenergía Catalunya y el Clúster de la Energía Eficiente de Catalunya, con la colaboración de ARC Mediació Ambiental.
La jornada, celebrada en el Auditorio del Distrito Administrativo de la Generalitat de Catalunya, reunió a representantes de la Administración, empresas y entidades para reflexionar sobre la importancia de la licencia social en el impulso de proyectos vinculados a la transición ecológica.


El acto comenzó con una mesa redonda institucional centrada en el papel de la licencia social en el desarrollo de las políticas públicas. En ella participaron Rosa Altisent, directora general de Agricultura y Ganadería; Anna Camp, directora del Instituto Catalán de Energía (ICAEN); y Albert Planell, director de la Agencia de Residuos de Cataluña, quienes compartieron su visión sobre los principales retos que afronta la transición ecológica y la necesidad de incorporar la participación ciudadana, el diálogo y la confianza como elementos esenciales para garantizar el éxito de los proyectos.
Desde el CREC queremos agradecer especialmente la colaboración de la Agencia de Residuos de Cataluña en este proyecto, así como la participación de su director, Albert Planell.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la presentación de la Guía para la gestión de la licencia social, elaborada con el apoyo técnico de ARC Mediació Ambiental. Durante la sesión, el equipo de ARC explicó el proceso de elaboración de la guía, basado en el análisis de casos, la experiencia de los clústeres participantes y la identificación de buenas prácticas en la gestión de la licencia social. También se presentó su estructura y las diferentes formas de utilización, destacando que se trata de una herramienta flexible que acompaña a las organizaciones en función de la fase en la que se encuentra cada proyecto. La guía ofrece orientaciones específicas tanto en las etapas iniciales de planificación como durante el desarrollo de los proyectos o ante situaciones que requieren reforzar el diálogo y la relación con los diferentes grupos de interés.
Más allá de la presentación de la guía, la jornada sirvió para compartir un mensaje común: la licencia social no es un objetivo que se alcanza en un momento concreto, sino un proceso que se construye y se renueva cada día a través de la transparencia, la escucha activa y la coherencia entre lo que se comunica y lo que se hace.
En este sentido, la presidenta del Clúster de Residuos de Cataluña, Elisabet Alier, destacó que: “La confianza se construye con los hechos. La licencia social se renueva cada día con la forma de trabajar. Esta guía no elimina las dificultades, pero nos ayuda a anticiparlas y a pasar de una actitud reactiva a una actitud preventiva, basada en el diálogo.”
La segunda mesa redonda puso el foco en diversos casos de éxito de organizaciones que han trabajado la licencia social en sus proyectos. En ella participaron representantes de PreZero, Aspiravi y Bioenergia d’Almenar, que compartieron sus experiencias y los aprendizajes adquiridos en el desarrollo de proyectos vinculados a la transición ecológica. Las experiencias compartidas evidenciaron que la presencia en el territorio, la escucha activa de la comunidad, la pedagogía y una comunicación transparente y continuada son factores determinantes para generar confianza y favorecer la aceptación de los proyectos. Los participantes también coincidieron en la importancia de construir relaciones estables con los agentes locales desde las primeras fases de cada iniciativa.
La jornada finalizó con la clausura institucional a cargo de Joan Romero, director ejecutivo de ACCIÓ, a quien queremos agradecer su asistencia y sus palabras de cierre y apoyo. En su intervención destacó el valor de la colaboración entre clústeres como herramienta para afrontar retos compartidos e impulsar iniciativas que contribuyan a una transición ecológica más innovadora, competitiva y conectada con el territorio.
Desde el CREC queremos agradecer a todas las empresas, instituciones y profesionales que han participado en este proyecto y han hecho posible esta iniciativa. La colaboración entre clústeres demuestra, una vez más, que compartir conocimiento, experiencias y herramientas es clave para avanzar hacia una transición ecológica más participativa, sólida y con una mayor implicación social.