La publicación ofrece recomendaciones prácticas para integrar el diálogo, la transparencia y la participación desde las primeras fases de desarrollo de los proyectos, y recoge experiencias reales de empresas que ya han incorporado la licencia social a su estrategia. La iniciativa, impulsada por los tres clústeres, busca contribuir a una transición ecológica más participativa, eficaz y alineada con las necesidades del territorio.
La transición ecológica requiere nuevas infraestructuras vinculadas a las energías renovables, la bioenergía y la gestión de los residuos. Sin embargo, el éxito de estos proyectos no depende únicamente de su viabilidad técnica o económica, sino también de su capacidad para generar confianza y construir relaciones sólidas con el territorio donde se implantan.
Con este objetivo, el Clúster de Bioenergía de Cataluña (CBC), el Clúster de la Energía Eficiente de Cataluña (CEEC) y el Clúster de Residuos de Cataluña (CREC) han desarrollado conjuntamente el proyecto «Gestión de la Licencia Social y la Integración Territorial de los Proyectos de Transición Ecológica en Cataluña», una iniciativa que culminó el pasado 10 de julio con la presentación de la guía del proyecto.
Una guía para integrar la dimensión social en los proyectos
La guía nace para dar respuesta a uno de los principales retos a los que se enfrentan actualmente los promotores de infraestructuras: conseguir que los proyectos no solo cumplan todos los requisitos administrativos, sino que también sean comprendidos, aceptados e integrados en la realidad social y territorial donde se desarrollan.
Lejos de entender la licencia social como una simple herramienta de comunicación, la publicación propone un enfoque integral basado en ocho pilares fundamentales: el encaje territorial, la transparencia, la participación, la gobernanza, el retorno al territorio, la comunicación, la pedagogía y la gestión de impactos.
Además, plantea una estrategia eminentemente preventiva, recomendando iniciar el diálogo con el territorio incluso antes de comenzar la tramitación administrativa del proyecto.

Una herramienta práctica para promotores públicos y privados
Dirigida tanto a promotores públicos como privados, la guía reúne metodologías, recomendaciones prácticas, herramientas de aplicación y ejemplos reales para ayudar a las empresas a incorporar la dimensión social como un elemento estratégico en el desarrollo de sus proyectos.
El documento es el resultado de un proceso participativo en el que han colaborado empresas, entidades y expertos de los tres sectores representados por los clústeres.
Casos de éxito que demuestran que la licencia social es posible
La guía incorpora experiencias reales de empresas que han convertido la relación con el territorio en un factor clave para el éxito de sus proyectos.
Desde el ámbito de la bioenergía, Genia Bioenergy destaca que la confianza comienza mucho antes de que el proyecto esté definido. «Es imprescindible iniciar el diálogo desde las primeras fases, identificar correctamente a los actores locales, explicar con claridad el funcionamiento de la planta y responder de forma transparente a las preocupaciones de la ciudadanía. La aceptación social se consolida cuando el territorio percibe que el proyecto escucha, responde y actúa con coherencia», explica Cristina Pascual, responsable de Licencia Social de Genia Bioenergy.
Por su parte, PreZero, referente del sector de los residuos, considera que la licencia social debe formar parte de la gestión diaria de la empresa. Para Núria Aguasca, delegada de Tratamiento de la Dirección de Negocio Industrial, «la transparencia, la escucha activa y la pedagogía deben incorporarse a la toma de decisiones. La confianza no se consigue de un día para otro; se construye con coherencia, responsabilidad y demostrando que escuchar a la ciudadanía tiene un impacto real en la forma de trabajar».
En el sector de las energías renovables, Aspiravi España pone el acento en la proximidad. Según Marcos Piqué, director de Desarrollo de Negocio de Energías Renovables, «la presencia local desde las primeras etapas del proyecto, conocer las inquietudes de los vecinos y adaptar el proyecto al territorio son elementos fundamentales para generar aceptación social. La confianza se mantiene mediante una labor constante de divulgación y cumpliendo los compromisos adquiridos».
Una transición ecológica compartida
Con esta iniciativa, los tres clústeres refuerzan su compromiso con una transición ecológica que, además de ser técnicamente viable y ambientalmente necesaria, sea también socialmente compartida.
La nueva guía aspira a convertirse en una herramienta de referencia para empresas, administraciones y agentes del territorio, contribuyendo a impulsar proyectos capaces de generar valor económico, ambiental y social a través del diálogo y la colaboración.
📥 Descarga la guía
Consulta la Guía de gestión de la licencia social y la integración territorial de los proyectos de transición ecológica en Cataluña y descubre recomendaciones prácticas, metodologías y casos de éxito para incorporar la dimensión social a tus proyectos.